Este 3 de diciembre, Argentina presentó una denuncia en la Asamblea de Estados Partes del Estatuto de Roma, celebrada en La Haya, sobre el asedio que mantiene el régimen de Nicolás Maduro contra su embajada en Caracas.
Durante su intervención, el embajador argentino, Mario Javier Oyarzábal, subrayó la gravedad de la situación y la necesidad de una respuesta inmediata por parte de la comunidad internacional.
«La situación en Venezuela exige una atención inmediata. Lamentamos profundamente la falta de avances sustantivos en las investigaciones que lleva adelante la Fiscalía», expresó Oyarzábal, destacando la urgencia de abordar las violaciones a los derechos diplomáticos y la seguridad del personal de la embajada.
El embajador argentino también hizo un llamado a los Estados Partes del Estatuto de Roma para que ejerzan presión sobre el régimen de Maduro y se aseguren de que se respeten las normas internacionales y los derechos humanos. «Es imperativo que la comunidad internacional actúe de manera decisiva para proteger a nuestros diplomáticos y garantizar que se realicen investigaciones transparentes y efectivas», añadió.
La denuncia de Argentina se suma a las crecientes preocupaciones sobre la situación en Venezuela, donde las tensiones políticas y sociales han llevado a una crisis humanitaria y de derechos humanos. La Asamblea de Estados Partes del Estatuto de Roma, que reúne a representantes de los países miembros de la Corte Penal Internacional, es un foro clave para abordar estos temas y buscar soluciones a nivel global.
En su discurso, Oyarzábal reiteró el compromiso de Argentina con la justicia internacional y la defensa de los derechos humanos, instando a la comunidad internacional a no permanecer indiferente ante las violaciones cometidas por el régimen de Maduro. «No podemos permitir que la impunidad prevalezca. Debemos actuar con firmeza y determinación para asegurar que se haga justicia», concluyó.



