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En el corazón del municipio Urachiche, estado Yaracuy, se vivió recientemente una experiencia que trasciende lo meramente médico para convertirse en un símbolo de empoderamiento femenino y de fortalecimiento del sistema público de salud. En el marco del Mes de la Mujer, el Ministerio del Poder Popular para la Salud organizó una jornada de colocación de dispositivos intrauterinos (DIU) que benefició a 26 mujeres en edad fértil, consolidando un paso firme hacia la autonomía reproductiva y la reducción de riesgos asociados a embarazos no planificados.

Un avance en la salud colectiva

La actividad, coordinada por la División de Atención Materna y Salud Sexual y Reproductiva, no se limitó a la inserción de los dispositivos. Cada participante recibió una evaluación médica integral y un seguimiento ecográfico que garantizó la correcta colocación del DIU. Este nivel de atención refleja un compromiso institucional con la calidad y la seguridad, elementos esenciales para generar confianza en la población y fomentar la adopción de métodos anticonceptivos de larga duración.

El DIU, considerado uno de los métodos más eficaces y duraderos, ofrece protección entre tres y diez años, con una tasa de efectividad superior al 99%. Su uso elimina la dependencia de anticonceptivos diarios y otorga a las mujeres un margen de libertad para decidir sobre su futuro reproductivo. En un país donde la mortalidad materna e infantil sigue siendo un desafío, la planificación familiar se convierte en una herramienta estratégica para salvar vidas y mejorar la calidad de la atención sanitaria.

Antecedentes históricos

La promoción de la salud sexual y reproductiva en Venezuela ha atravesado distintas etapas. Desde campañas educativas en los años noventa hasta la incorporación de programas de atención integral en la última década, el objetivo ha sido siempre garantizar que las mujeres puedan ejercer su derecho a decidir. Sin embargo, la cobertura en zonas rurales como Urachiche ha sido limitada, lo que convierte esta jornada en un hecho de especial relevancia: llevar servicios especializados a comunidades que históricamente han estado alejadas de los grandes centros hospitalarios.

Más allá de la dimensión médica, la jornada representa un cambio cultural. Hablar de planificación familiar en espacios comunitarios abre la puerta a discusiones sobre igualdad de género, derechos humanos y desarrollo sostenible. Cada mujer que accede a un método anticonceptivo seguro no solo protege su salud, sino que también amplía sus oportunidades de educación, empleo y participación social. En este sentido, la iniciativa se inscribe en una visión más amplia de justicia social y equidad.

La experiencia en Urachiche es un recordatorio de que la salud pública no se mide únicamente en cifras, sino en la capacidad de transformar vidas. Al garantizar acceso a métodos anticonceptivos modernos, el estado Yaracuy se coloca en la vanguardia de las políticas de salud reproductiva en Venezuela. El reto ahora es mantener la continuidad de estas jornadas, expandirlas a otros municipios y consolidar un sistema que permita a cada mujer decidir libremente sobre su cuerpo y su futuro. Porque la verdadera celebración del Mes de la Mujer no está en los discursos, sino en acciones concretas que aseguren dignidad, autonomía y bienestar.

Categorías:Regionales

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Medio de Comunicación Social Prensa - Canal Online San Felipe, Estado Yaracuy - Venezuela