Con 48 años de trayectoria como cuna de grandes músicos Yaracuyanos, el Centro Académico Regional San Felipe (CARSF) de El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles de Venezuela atraviesa una crisis crítica.
Las deplorables condiciones en las que se encuentra la infraestructura mantienen en máxima alerta a profesores, representantes y alumnos que hacen vida en el lugar.

Fuentes vinculadas al centro académico señalaron que el principal problema radica en el deterioro generalizado de la edificación, sumado a la amenaza latente de árboles y sectores de la fachada que podrían ceder en cualquier momento, poniendo en riesgo la integridad de quienes frecuentan el espacio.

«A causa de los sismos, los detalles pendientes salieron a relucir exponencialmente, dejando en evidencia daños estructurales y en fachadas muy importantes, así como filtraciones severas que han castigado la infraestructura», denunciaron los afectados.

Como medida paliativa, de manera interna se han acordonado algunos espacios con cinta de seguridad; sin embargo, los denunciantes advierten que esto resulta insuficiente ante la magnitud del problema y la zozobra colectiva.

Pese a este panorama, lamentan que los encargados de la Gerencia Estadal y la Dirección Local de San Felipe hayan reiniciado las actividades presenciales, exponiendo a estudiantes y personal académico. Asimismo, indican que la Dirección Nacional tiene conocimiento de la situación, por lo que cuestionan que se permita mantener los espacios activos bajo estas circunstancias de riesgo.

Ante este escenario, el llamado que hacen es a la dirección nacional de El Sistema y a la Gobernación del estado Yaracuy, a fin de que realicen una inspección presencial en conjunto con los organismos especializados en evaluación de edificaciones afectadas por sismos, y se tomen cartas en el asunto con urgencia.

Los afectados recuerdan que la última rehabilitación integral se ejecutó en 2022 gracias a un aporte del alcalde del municipio Independencia, cuando se solventaron filtraciones, se instalaron luminarias, se sustituyeron vidrios y se rehabilitaron los baños.
No obstante, advierten que desde entonces, y agravado por los eventos telúricos del pasado 24 de junio, no se han tomado medidas para frenar el acelerado deterioro de la sede.



