El secretario de Estado de Estados Unidos señaló que podría sostener un encuentro con la presidenta encargada de Venezuela si ambos coinciden en Nueva York durante la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas.
La posibilidad de un nuevo acercamiento diplomático entre Washington y Caracas cobró relevancia luego de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, admitiera que podría reunirse con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el marco de la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas que se celebrará en la ciudad de Nueva York.
Durante una declaración ofrecida a medios de comunicación, Rubio fue consultado sobre la posibilidad de sostener un encuentro con la mandataria venezolana en caso de que esta participe en las actividades programadas por la ONU. Ante la pregunta, el funcionario estadounidense respondió que dicha reunión no está descartada y reconoció que ambos han mantenido comunicaciones en distintas oportunidades.
“Tal vez, tal vez. Hemos hablado bastante”, expresó Rubio, dejando abierta la posibilidad de un encuentro oficial durante uno de los escenarios diplomáticos más importantes del mundo.
El jefe de la diplomacia estadounidense explicó que, hasta el momento, desconoce si Rodríguez asistirá efectivamente a la Asamblea General. Sin embargo, señaló que, de concretarse su viaje a Nueva York, resulta probable que ambas delegaciones aprovechen la ocasión para sostener conversaciones directas sobre asuntos de interés bilateral.
Asimismo, aclaró que actualmente no existe una agenda formal ni una cita previamente acordada entre las partes. No obstante, destacó que ha habido contactos previos que podrían facilitar una eventual reunión en el contexto de la Asamblea General de la ONU.
Las declaraciones han generado expectativa en círculos políticos y diplomáticos, ya que un encuentro entre Rubio y Rodríguez representaría una nueva instancia de diálogo entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela. Además, evidenciaría la continuidad de los canales de comunicación abiertos entre ambas administraciones en medio de un escenario internacional marcado por importantes retos políticos, económicos y geoestratégicos.
La Asamblea General de las Naciones Unidas suele convertirse cada año en un espacio clave para la celebración de reuniones bilaterales entre jefes de Estado, cancilleres y altos funcionarios gubernamentales, por lo que la posibilidad de un encuentro entre ambos representantes podría atraer la atención de la comunidad internacional en las próximas semanas.



