Tras las recientes inundaciones ocasionadas por el desbordamiento del río Aroa en el municipio Manuel Monge, que afectaron a comunidades como Yumare, Yumarito, Boquerón y San Amaya, las autoridades locales anunciaron la ampliación del plan de asistencia integral para más de 200 personas damnificadas.
Las lluvias de finales de julio provocaron el desbordamiento del río, arrasando con viviendas, enseres y cultivos en varias comunidades rurales. El impacto dejó a decenas de familias sin techo y con pérdidas materiales significativas, lo que obligó a activar un plan de contingencia coordinado entre el gobierno regional y nacional.
🛠️ Detalles de la ayuda
El alcalde Jhoan Quero informó que, tras la entrega inicial de más de 300 colchonetas y alimentos, en esta nueva fase se dotó a las familias de Boquerón y San Amaya con cemento y láminas de techo para la reparación de sus viviendas.
“El despliegue incluye operativos médicos y el trabajo coordinado de instituciones, poder popular y cuerpos de seguridad para atender todas las necesidades de la zona”, destacó Quero.
Las familias afectadas han señalado que la ayuda representa un alivio en medio de la emergencia, aunque aún enfrentan retos como la pérdida de cultivos y la necesidad de reconstruir espacios básicos para la vida cotidiana.
La situación ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de las comunidades rurales ante fenómenos climáticos extremos, especialmente en zonas cercanas a ríos y quebradas.

🔎 Próximos pasos
El plan de asistencia contempla:
- Rehabilitación de viviendas con materiales de construcción.
- Operativos médicos para atender a la población afectada.
- Distribución de alimentos y enseres básicos.
- Coordinación con cuerpos de seguridad para garantizar el orden y la protección de las familias.
Las autoridades confirmaron que continuarán desplegando recursos en las comunidades más golpeadas, con el objetivo de garantizar la recuperación integral y la seguridad de los habitantes.
La extensión del plan de asistencia en Manuel Monge refleja el compromiso de las instituciones en atender las consecuencias de las lluvias y en reconstruir la confianza de las comunidades afectadas. La prioridad sigue siendo asegurar que ninguna familia quede desprotegida frente a la emergencia.



