La firma internacional de modelado de riesgos y catástrofes Verisk (VRSK.O) informó este jueves que las pérdidas económicas derivadas del doble terremoto en Venezuela podrían superar los 10.000 millones de dólares, una cifra que refleja la magnitud del desastre natural que sacudió al país el pasado 24 de junio.
📊 Impacto devastador
Según el reporte, los dos potentes sismos —de magnitudes 7,2 y 7,5— golpearon el centro-norte del país en zonas densamente pobladas, obligando al gobierno a declarar el estado de emergencia nacional. El área metropolitana de Caracas y el estado costero de La Guaira fueron los más afectados, con la destrucción estimada de 1.400 edificios.
La empresa subrayó que existe un alto grado de incertidumbre en la estimación de pérdidas aseguradas, debido a factores estructurales del mercado venezolano.
⚠️ Factores que complican el cálculo
Verisk señaló que elementos como:
- La inflación elevada que atraviesa el país.
- La baja penetración de seguros en la población y en el sector empresarial.
- Las condiciones macroeconómicas adversas.
- Las sanciones internacionales que afectan la dinámica del mercado.
Todos estos factores hacen más complejo el modelado de pérdidas y aumentan la dificultad de proyectar con precisión el impacto financiero.
🌍 Emergencia con repercusión internacional
El terremoto ha dejado miles de víctimas mortales y heridos, además de millones de personas afectadas según estimaciones de la ONU. La magnitud del desastre ha movilizado a organismos internacionales, gobiernos y empresas que buscan apoyar en las labores de rescate y reconstrucción.
La evaluación de Verisk se convierte en un insumo clave para comprender la dimensión económica de la tragedia y para orientar las políticas de recuperación en un país que ya enfrentaba severas dificultades financieras.
🕊️ Reconstrucción en medio de la crisis
Mientras continúan las labores de rescate en los edificios colapsados y las comunidades devastadas, los expertos advierten que el camino hacia la reconstrucción será largo y costoso. La cifra de más de 10.000 millones de dólares en pérdidas refleja no solo el daño físico, sino también el impacto en la infraestructura crítica, los servicios públicos y la economía nacional.



