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La normalidad comienza a restablecerse poco a poco en las comunidades de Santa María, Marimón, Villa Ester del municipio Cocorote y en Durute, La Trinidad, luego de que más de 100 familias resultaran afectadas por el desbordamiento del río Yaracuy durante el fin de semana.

El agua ha ido descendiendo gradualmente y los habitantes han recibido apoyo de instituciones gubernamentales, organizaciones privadas y voluntarios particulares. La Gobernación de Yaracuy inició además labores de canalización del cauce para prevenir nuevas emergencias.

📌 El impacto de la crecida

El desbordamiento ocurrió en la madrugada del viernes tras varias horas de intensas lluvias. El talud cedió y el agua arrasó con cultivos, inundó viviendas y derrumbó ranchos improvisados. Vecinos relataron momentos de miedo y desesperación: algunos tuvieron que trepar a árboles para salvar sus vidas.

“Anteriormente, cuando crecía el río, quedábamos incomunicados, pero esta vez fue diferente: el agua entró con fuerza y acabó con los ranchos”, expresó un vecino de Villa Ester. Otros afectados señalaron la pérdida de animales, electrodomésticos y enseres, lo que los deja nuevamente en condiciones de vulnerabilidad.

La mañana del domingo, las familias seguían sacando pertenencias al sol, limpiando el barro y revisando sus siembras con la esperanza de recuperar algo, aunque en muchos casos los esfuerzos fueron infructuosos.

🤝 Ayuda y atención integral

La respuesta solidaria ha sido inmediata. Se han entregado colchones, ropa, alimentos y zapatos gracias al Estado, organizaciones sin fines de lucro y particulares. La Fundación Yaracuy Bonito, junto con la Gobernación, inició trabajos de canalización y dragado del río para restablecer seis taludes en los tramos más afectados.

Daysis Cañizales, secretaria del Poder Comunal y Protección Social, informó que se desplegó un equipo multidisciplinario para atender la contingencia, incluyendo la entrega de alimentos y la planificación de evaluaciones médicas y distribución de enseres en los próximos días.

Por su parte, Miguel Mendoza, presidente de la Fundación Yaracuy Bonito, explicó que se trasladaron dos maquinarias jumbo para avanzar rápidamente en el dragado y reforzar los taludes, con el objetivo de reorientar el río hacia su cauce original y proteger a las familias y productores.

El alcalde Pedro Bolaño también participó en el despliegue, inspeccionando los daños y sumándose a las soluciones.

🙌 La solidaridad comunitaria

La ayuda no solo provino de entes oficiales. Iglesias, organizaciones sociales y voluntarios se movilizaron para llevar insumos y alimentos. La iglesia evangélica Bethesa, el grupo Team de Baja Cilindrada Yaracuy y la Unes recorrieron los sectores afectados entregando ropa, zapatos y desayunos.

Los vecinos agradecieron la solidaridad, aunque señalaron que aún requieren sábanas, medicinas, electrodomésticos y apoyo para sus mascotas, especialmente perros que también resultaron afectados.

Este despliegue de atención y solidaridad refleja la unión de instituciones y comunidades frente a la adversidad, con el objetivo de devolver la tranquilidad y seguridad a las familias que lo perdieron todo en cuestión de horas.

Categorías:Regionales

YATVO

Medio de Comunicación Social Prensa - Canal Online San Felipe, Estado Yaracuy - Venezuela

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