En el marco de la celebración del Día Nacional del Cuatro Venezolano, este jueves 8 de abril se realizó un enriquecedor conversatorio en los espacios de la Tienda Red Arte de San Felipe, estado Yaracuy. La actividad estuvo a cargo del reconocido luthier Paul Escobar, quien compartió con los asistentes un recorrido histórico, técnico y cultural sobre este emblemático instrumento que forma parte esencial de la identidad musical del país.
El encuentro inició con una explicación sobre el origen del cuatro venezolano, que tiene sus raíces en España, donde inicialmente se utilizaba con seis cuerdas. Con el paso del tiempo, este instrumento fue adaptándose a las tradiciones locales hasta transformarse en el cuatro de cuatro cuerdas que hoy conocemos, símbolo de la música popular y acompañante inseparable de géneros como el joropo, la gaita y la parranda.
Posteriormente, Escobar detalló el proceso de manufactura del cuatro, resaltando la importancia de la selección de la madera como primer paso fundamental. Explicó que la construcción implica un trabajo minucioso que abarca el corte, el ensamblaje, el pulido y finalmente la afinación, etapa en la que se prueba su resonancia y sonoridad. Según sus palabras, “la construcción del cuatro va más allá de la calidad de los materiales; requiere conocimiento, tratamiento adecuado y, sobre todo, cariño por el oficio”.
El conversatorio también abordó las innovaciones introducidas por los artesanos del sonido, quienes han trabajado en mejorar tanto la estética como la calidad acústica del instrumento. Gracias a estos avances, el cuatro ha dejado de ser considerado únicamente un instrumento de acompañamiento para convertirse en protagonista de escenarios nacionales e internacionales, brillando como solista en conciertos y festivales.
Los asistentes pudieron apreciar cómo este instrumento, sencillo en apariencia, encierra una complejidad técnica y artística que lo convierte en un verdadero patrimonio cultural. Escobar subrayó que el cuatro no solo representa música, sino también historia, tradición y creatividad, siendo un puente entre generaciones y un símbolo de identidad venezolana.
La jornada culminó con una demostración práctica, donde se evidenció la versatilidad del cuatro y su capacidad para adaptarse a distintos géneros musicales. El evento fue valorado como un espacio de aprendizaje y revalorización de un instrumento que, más allá de su sonoridad, refleja el espíritu alegre y resiliente del pueblo venezolano.
👉 En definitiva, este conversatorio en San Felipe reafirmó la importancia del cuatro como instrumento nacional por excelencia, destacando su evolución, su proceso artesanal y su papel protagónico en la música venezolana contemporánea.



