El empresario y dirigente político Kamel Salame ofreció una rueda de prensa en Yaracuy luego de haber recuperado su libertad plena tras más de 10 años de encarcelamiento, período que calificó como una “injusticia sin pruebas”. Acompañado por el jurista Miguel Bermúdez y el especialista en Derechos Humanos José Luis Centeno, expuso los daños personales, civiles y patrimoniales que aún enfrenta como consecuencia de un proceso judicial que, según sus palabras, estuvo marcado por irregularidades y errores humanos.
Una década de desgaste judicial
Salame relató que durante su detención introdujo más de 57 amparos constitucionales hasta que finalmente la Fiscalía reconoció que la imputación por narcotráfico había sido producto de un error humano. En ese lapso, aseguró que le fueron diferidas 127 audiencias, lo que representó un desgaste emocional y físico, además de haber sido trasladado por al menos cinco cárceles en todo el país, incluyendo las de Barinas, Aragua, Lara, Carabobo y San Felipe.
El dirigente político subrayó que, pese a la libertad plena otorgada, aún enfrenta limitaciones en el ámbito civil, lo que considera una vulneración de sus derechos fundamentales. “No tengo aspiraciones políticas en este momento, pero será el pueblo quien decida si debo regresar al ruedo político”, expresó, dejando abierta la posibilidad de una futura participación pública.
Exigencia de reparación y restitución
Por su parte, el especialista en Derechos Humanos José Luis Centeno anunció que el caso será presentado ante la Embajada de Estados Unidos, con el objetivo de solicitar la restitución de los bienes de Salame y exigir que se determinen responsabilidades sobre la violación de sus derechos civiles, humanos y patrimoniales. “Es necesario que las instancias gubernamentales definan quién fue responsable de este atropello”, enfatizó.
El jurista Miguel Bermúdez ratificó que el caso Salame quedó absuelto de todos y cada uno de los delitos imputados, lo que confirma la inexistencia de pruebas en su contra y la necesidad de reparar los daños ocasionados.
Repercusiones sociales y políticas
El caso de Kamel Salame se convierte en un referente dentro del debate sobre el sistema judicial venezolano, al evidenciar las consecuencias de procesos prolongados y la falta de garantías en la administración de justicia. Su denuncia pública abre interrogantes sobre la responsabilidad institucional y la necesidad de reformas que eviten que ciudadanos pasen años privados de libertad sin pruebas concluyentes.
👉 La rueda de prensa no solo fue un acto de reivindicación personal, sino también un llamado a la reflexión colectiva sobre la importancia de garantizar un sistema judicial transparente, eficiente y respetuoso de los derechos humanos. La historia de Salame, marcada por más de una década de privación de libertad, se convierte en un símbolo de resistencia y en una advertencia sobre los riesgos de la desidia institucional.



