La canaria Alba Gil Aceytuno, cautivó con su saxo, flauta, piano y canto. Camille Bertault, vocalista francesa, compartió su divina locura y desenfado en escena.
La italiana Anaïs Drago convirtió su violín en melodía, ritmo, atmósferas. Aún están en el aire los sollozos y lamentos de la portuguesa Paula Oliveira cantándole a la nostalgia.
La representante de Suiza, Yumi Ito, dejó una estela de voz potente y versátil. Y, además, por Polonia brilló el saxofonista Marek Konarski.
El III Festival Eurovenezolano de Jazz brindó tres semanas de conciertos y clases magistrales que, desde el pasado 19 de septiembre, reunieron a artistas de España, Francia, Italia, Polonia, Portugal, Suiza y Venezuela.
El talento femenino de estos países prevaleció en una programación que además de Caracas, llegó también a Maracaibo y Margarita.