Las intensas precipitaciones registradas entre la noche del jueves y la madrugada del viernes 31 de julio en el estado Yaracuy provocaron el incremento del caudal de diversos ríos y quebradas, generando afectaciones significativas en zonas rurales, comercios y comunidades de los municipios Bolívar y Manuel Monge.

De manera preliminar, se estima que unas 200 familias resultaron perjudicadas en ambas jurisdicciones.
En Yumare, capital del municipio Manuel Monge, cerca de 18 establecimientos comerciales sufrieron anegaciones.

Sulangel González, comerciante de la zona, señaló que las pérdidas materiales han sido considerables y que el respaldo institucional hacia el sector comercial ha sido escaso.
«Aquí quienes salimos a sacar agua, recoger lo poco que se salvó, bajar una santamaría o auxiliar a otros afectados somos nosotros mismos, porque con el gobierno no se cuenta», refirió González.

Por su parte, en el municipio Bolívar, la crecida del río Los Ureros volvió a encender las alarmas.
Los habitantes de la zona denuncian que se trata de una problemática recurrente y que, durante años, han solicitado sin éxito la construcción de muros de contención y gaviones alrededor de este afluente, el cual también funciona como atractivo turístico.

«¿Qué ganan con venir y traer agua y colchones si no han hecho lo más importante, que es canalizar el río? Tenemos años pidiéndolo, con 300 metros lineales de gaviones que nos pongan, se nos puede salvar la vida», destacó Erwing Garcés, habitante del sector Los Ureros.

Ante la contingencia, equipos de atención y funcionarios de Protección Civil se desplegaron en las áreas vulnerables para realizar la evaluación de daños y canalizar las respuestas correspondientes a las comunidades afectadas.



