El estado Yaracuy enfrenta una situación de emergencia tras las fuertes precipitaciones registradas la noche del 30 de julio, que se prolongaron por más de cuatro horas continuas desde las 9:00 p.m. El evento climático provocó el desbordamiento de ríos y quebradas, así como el colapso del sistema de drenaje en varios puntos del territorio, afectando gravemente a comunidades rurales y zonas productivas.
La organización CAMPO, dedicada al monitoreo ambiental y agrícola, informó que mantiene un despliegue activo en las áreas más comprometidas, realizando evaluaciones preliminares y coordinando con autoridades locales para atender a las familias damnificadas.
📍 Municipios más afectados
Los daños se concentran principalmente en los municipios Bolívar, Manuel Monge, Veroes y en la zona rural de San Felipe, donde se reportan viviendas anegadas, caminos intransitables y pérdida de cultivos. En algunas comunidades, el acceso terrestre se ha visto limitado por el desbordamiento de quebradas y el arrastre de sedimentos.
🚜 Golpe al sector agrícola
El impacto sobre la producción agroalimentaria ha sido severo. CAMPO alertó que numerosos productores locales han perdido sus cosechas y equipos de trabajo, lo que representa un golpe directo a la seguridad alimentaria regional. Estos municipios son considerados el corazón agrícola de Yaracuy, responsables de buena parte del suministro de maíz, plátano, yuca y hortalizas hacia los mercados locales y nacionales.
“La situación es crítica. Muchos pequeños agricultores han visto desaparecer el esfuerzo de meses en cuestión de horas. Es urgente activar mecanismos de apoyo y recuperación”, señaló un vocero de la organización.
📢 Recomendaciones y llamado a la acción
CAMPO exhortó a las autoridades competentes a realizar inspecciones técnicas inmediatas para evaluar los daños estructurales y ambientales, así como a implementar un censo de familias afectadas que permita canalizar la ayuda humanitaria de manera eficiente.
La organización también pidió abrir canales de articulación con la sociedad civil y las comunidades organizadas, para sumar esfuerzos y recursos en la atención de la emergencia.
🤝 Solidaridad y prevención
El evento pone en evidencia la necesidad de fortalecer los sistemas de prevención y respuesta ante fenómenos climáticos extremos, que se han vuelto más frecuentes en la región. CAMPO reiteró que la solidaridad y la organización comunitaria son las mejores herramientas para enfrentar estos desafíos y reconstruir las zonas afectadas.
Con este llamado, Yaracuy busca no solo superar la emergencia inmediata, sino también avanzar hacia una gestión ambiental más resiliente y sostenible frente al cambio climático.



