En el municipio Veroes, estado Yaracuy, la ciencia se convirtió en protagonista de una jornada que busca sembrar futuro. La Fundación CIEPE, adscrita al Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, visitó la Escuela Técnica Maestro Cimarrón “Juan Carlos Avendaño Talavera” para desplegar el programa Semilleros Científicos, una iniciativa que persigue consolidar la soberanía tecnológica y garantizar el relevo generacional en la investigación nacional.
Durante la actividad, 89 estudiantes participaron en módulos prácticos y demostraciones experimentales que les permitieron acercarse a la ciencia aplicada. Los jóvenes conocieron procesos de metrología industrial, técnicas para obtener harinas alternativas a partir de cereales y oleaginosas, así como métodos de procesamiento de frutas, hortalizas y tubérculos. Cada experiencia fue diseñada para mostrar cómo la materia prima se transforma en productos útiles para la sociedad, despertando en los participantes la curiosidad y la vocación investigativa.
Ciencia como herramienta de soberanía
El programa Semilleros Científicos se enmarca en el Vértice 1 de la Gran Misión Ciencia, Tecnología e Innovación “Dr. Humberto Fernández-Morán”, que busca preservar y potenciar el talento científico nacional. En Yaracuy, esta estrategia adquiere un valor especial: la región, con fuerte tradición agrícola, necesita incorporar innovación tecnológica para diversificar su producción y aumentar su competitividad. La formación temprana de jóvenes investigadores es clave para que el estado pueda convertirse en un referente de desarrollo sostenible.
La Fundación CIEPE ha trabajado durante décadas en la investigación aplicada a la agroindustria y la alimentación, generando soluciones que fortalecen la seguridad alimentaria del país. Su acercamiento a las escuelas técnicas responde a la necesidad de vincular la ciencia con la comunidad, evitando que el conocimiento se quede en laboratorios aislados. Al integrar a los adolescentes en procesos experimentales, se fomenta un relevo científico que permitirá que Venezuela cuente con profesionales capaces de enfrentar los retos de la modernidad.

Vocación y comunidad
Más allá de los experimentos, la jornada en Veroes fue un espacio de encuentro entre estudiantes, docentes y especialistas. La interacción directa con investigadores del CIEPE permitió que los jóvenes visualizaran la ciencia como una carrera posible y necesaria. En un contexto donde muchos adolescentes enfrentan limitaciones para acceder a formación avanzada, estas iniciativas representan una oportunidad de inclusión y motivación.
El programa Semilleros Científicos no es solo una actividad académica: es una apuesta por el futuro de Yaracuy y de Venezuela. Al sembrar vocaciones científicas en la juventud, se construye la base de una nación capaz de innovar, producir y competir en escenarios globales. La visita a la Escuela Técnica Maestro Cimarrón “Juan Carlos Avendaño Talavera” reafirma que la ciencia, cuando se acerca a la comunidad, se convierte en motor de transformación social. La pregunta que queda abierta es cuántos de esos 89 estudiantes se convertirán en los investigadores que lideren la próxima etapa de desarrollo tecnológico del país.



