Este viernes 13 de marzo, trabajadores activos del sector público venezolano reportaron un incremento en el monto del Bono de Guerra Económica, que pasó de 120 a 150 dólares, equivalentes a 66.450 bolívares según la tasa oficial del Banco Central de Venezuela. El ajuste representa un aumento de 30 dólares respecto al monto que se mantenía desde mayo de 2024.
Hasta el momento, no existe información oficial sobre si este incremento también se aplicará a pensionados y jubilados, quienes dependen de este beneficio como complemento de sus ingresos.
📊 Ingreso Integral Indexado
El bono de Guerra Económica se suma al cestaticket, que actualmente equivale a 40 dólares, conformando lo que el Gobierno denomina “ingreso integral indexado”. Con el aumento de este viernes, el total percibido por los trabajadores activos asciende a 190 dólares mensuales.
Sin embargo, el salario mínimo continúa congelado en 130 bolívares, cifra que cumple cuatro años sin ajustes. En 2022 equivalía a 30 dólares, pero hoy, debido a la devaluación del bolívar, apenas representa 0,29 dólares, lo que evidencia la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
📢 Reacciones de los Trabajadores
El incremento ha generado opiniones encontradas entre los beneficiarios:
- Mariana Pereira, trabajadora jubilada de los Valles del Tuy, calificó el ajuste como “una miseria”. Señaló que el aumento no alegra a nadie y que “seguro traerá cola, porque es un incremento pírrico”.
- Otros empleados de la administración pública consideran que este aumento al bono implica que no habrá ajuste al salario mínimo, una demanda que diversos sectores elevaron el pasado jueves 12 de marzo en protestas realizadas en varios estados del país.
⚖️ Contexto Social y Económico
El bono de Guerra Económica se ha convertido en el principal mecanismo de compensación salarial para los trabajadores públicos, mientras el salario mínimo permanece estancado. Para muchos, este esquema refleja una política que evita el aumento del sueldo base, dejando a los empleados dependientes de bonificaciones variables y sin incidencia en prestaciones sociales.
📌 El contraste entre el incremento del bono y la congelación del salario mínimo mantiene viva la discusión sobre la justicia salarial y la sostenibilidad económica en Venezuela, donde amplios sectores exigen un ajuste estructural que garantice ingresos dignos y estables.



