El devastador incendio declarado en siete edificios del complejo residencial Wang Fuk Court, en el distrito de Tai Po, ha dejado hasta el momento 44 fallecidos, más de 80 heridos y al menos 279 desaparecidos, según cifras oficiales difundidas este jueves.
Desarrollo del siniestro
- El fuego inició la tarde del miércoles en uno de los ocho bloques de 31 plantas y se propagó rápidamente por los andamios de bambú, cubiertos con mallas de seguridad, lonas impermeables y planchas de poliestireno expansivo.
- En apenas 43 minutos la alarma pasó de nivel 1 a 4, y cuatro horas después alcanzó el grado máximo 5, activado solo en dos ocasiones previas en la historia reciente de Hong Kong.
- Casi 900 efectivos trabajan en el lugar, apoyados por plataformas aéreas y equipos especializados, logrando controlar las llamas en cuatro de los siete edificios afectados.
Impacto humano y sanitario
- 81 personas han sido trasladadas a hospitales; 45 permanecen en estado grave o crítico.
- La Autoridad Hospitalaria activó el protocolo de emergencia mayor en nueve centros, reforzando las unidades de quemados en tres hospitales clave: Prince of Wales, Alice Ho Miu Ling Nethersole y North District.
Responsabilidades y detenciones
- Tres directivos de la empresa contratista Prestige Construction & Engineering Co Limited fueron arrestados por homicidio imprudente, acusados de negligencia grave que habría facilitado la propagación del fuego.
- La superintendente principal Eileen Chung señaló que existen motivos para creer que los responsables incumplieron normas de seguridad, causando numerosas víctimas.
Reacciones oficiales
- El jefe del Ejecutivo, John Lee, anunció la paralización inmediata de la campaña electoral para el Consejo Legislativo prevista el 7 de diciembre, priorizando la atención a los damnificados.
- El presidente chino, Xi Jinping, expresó sus condolencias y ordenó “esfuerzos totales” para minimizar las pérdidas humanas y materiales.
Contexto histórico
Este desastre supera en víctimas al incendio del edificio Garley en Kowloon (1996), que dejó 41 muertos y 81 heridos, considerado hasta ahora el peor siniestro en tiempos de paz en Hong Kong.



