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Un documental que busca crear conciencia sobre la extinción de la danta y un personaje que aborda, entre lo real y lo apocalíptico, la pandemia del Covid, fueron reconocidos como Mejor Documental y Mejor Ficción respectivamente, durante la clausura de la I edición del Festival de Cine de Yaracuy (FESTICY) Cine y Montaña.

La sala de Cine Yaracuy contó con la presencia de aficionados, realizadores, participantes y público en general, que se hicieron presentes para ser parte del cierre de este evento y conocer los ganadores en las categorías:

Mejor Ficción: Desvelo (Mérida)

Mejor documental: Cautivo (Yaracuy)

Muestra Estudiantil: El cine en la vida del yaracuyano (Yaracuy)

Premio Especial: Mirada Yaracuyana: Regalo para Chivacoa (Yaracuy)

Además se otorgaron menciones a:

Mejor Dirección: Desvelo (Mérida)

Mejor Guión: Si las miradas hablaran (Yaracuy)

Mejor Fotografía: El Duelo (Caracas)

Mejor Edición y Montaje: Desvelo (Mérida)

Mejor Diseño Sonoro: Llaneridad (Caracas)

Mejor Actuación Protagonista: Ana Lugo (Desvelo)

Mejor Actuación Secundaria: Asier Ruiz (Cautivo)

La agrupación Capuy, abrió el acto con una presentación musical, continuando con la intervención de Juan Parada, autoridad única de cultura en el estado, señalando que el festival exalta la identidad yaracuyana y lo positivo, como la fraternidad y la espiritualidad, además de los elementos que caracterizan al estado como su valle y sus montañas.

Añadió, que el evento se integra al proyecto bolivariano de revolución cultural y reconoció el esfuerzo humano, financiero y logístico detrás de la organización, destacando a su vez, la alta calidad de las obras seleccionadas y la determinación de Yaracuy en convertirse en referencia nacional en el ámbito cultural.

Los integrantes del jurado evaluador, Pablo de la Barra y Oscar Reyes, junto a Parada, hicieron entrega de los premios y menciones especiales, expresando su reconocimiento al estado por la organización del festival y felicitaron a los participantes, resaltando la calidad de los cortometrajes presentados. Afirmaron que la evaluación fue compleja, ya que debieron dejar fuera producciones de gran nivel.

“No me lo esperaba”

Hernani Rodríguez, director del cortometraje «Cautivo», contó para Yatvo que recibir este premio fue algo sorpresivo, “no lo esperábamos, pues siempre hemos tenido cierta inseguridad respecto a las piezas trabajadas. Pensábamos que, quizás, por el esfuerzo realizado podríamos obtener una mención en dirección, fotografía o guion, pero no esperábamos realmente tener el premio principal de este festival”.

Manifiesta, que este reconocimiento marca un inicio importante, ya que Cautivo debuta en este Festival y los impulsa a seguir creando, “de hecho mañana iniciamos el rodaje de un nuevo proyecto. Iniciamos el año trabajando el documental y vamos a cerrar el año ganando y sobre todo iniciando otro proyecto cinematográfico”.

En cuanto a la receptividad de la obra ganadora, señala que la reacción del público ha sido extraordinaria, los aplausos y la emoción les confirma el impacto de la obra y eso los motiva.

De lo académico a lo profesional

Pedro Torres, Jesús Covo y Robert Ruiz, fueron reconocidos con su obra “Si las Miradas hablaran”, en la mención de Mejor Guión. Una historia que presenta a un par de jóvenes que se enamoran y se comunican solo con la mirada, pero que va llevando al espectador a lo inesperado y revelador, solo hasta el final.

Concebido dentro de una asignación universitaria, este trabajo surge al querer explorar el género del romance, con pocos recursos pero con varias ideas. Covo, quien editó, musicalizó y armó la estructura del proyecto, notó el potencial para inscribirlo en festivales, sugiriendo los ajustes finales y el doblaje. “La idea de un protagonista mudo permitió narrar una historia emotiva con pocos diálogos, lo que dio fuerza a la propuesta y conmovió desde sus primeras proyecciones”, señaló Ruiz.

Explicaron que la obra se nutrió de referencias cinematográficas y de series televisivas, dando pie a la construcción de diálogos y a la narrativa pausada con un golpe final. La música, compuesta por Covo, fue esencial para dar vida a la historia, aportando tensión, emoción y cierre a la trama. Afirman, que en opinión de los evaluadores el cortometraje fue impactante y conmovedor al público.

“Este proyecto reafirma que el cine es un arte colaborativo. El equipo logró equilibrar criterios y roles, respetando las visiones de cada integrante y resolviendo dificultades técnicas en doblaje y sonido», dijeron los creadores del corto.

La comunicación y el trabajo conjunto fueron el verdadero plus que permitió consolidar la propuesta. Con este aprendizaje, el grupo se proyecta hacia nuevos retos cinematográficos, convencido de que la pasión y la colaboración seguirán siendo la base de sus futuras creaciones.


Luis Eduardo Loyo

Licenciado en Comunicación Social Periodista / Locutor / Gestor de Redes Sociales Venezuela

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