Los niños de la Escuela Vicente Emilio Sojo, ubicada en la comunidad de Tibana, estado Yaracuy, fueron los protagonistas de una nueva jornada de Observación de Aves en las comunidades, organizada por el equipo de Yaracuy Biodiversa. Esta actividad, cargada de curiosidad, alegría y aprendizaje, permitió a los estudiantes explorar el fascinante mundo de las aves locales, despertando en ellos una conexión profunda y mágica con la naturaleza que los rodea.
Guiados por especialistas en biodiversidad y acompañados por sus docentes, los niños aprendieron a identificar especies, reconocer cantos, observar comportamientos y comprender la importancia ecológica de las aves en los ecosistemas. Cada pregunta formulada, cada mirada al cielo y cada anotación en sus libretas reflejaron el entusiasmo genuino por descubrir y cuidar el entorno natural.
🌿 Educación ambiental con propósito Esta experiencia forma parte de las acciones sostenidas de Yaracuy Biodiversa para llevar la educación ambiental a las aulas, especialmente en zonas rurales. “Creemos firmemente que sembrar conciencia en los más pequeños es la mejor inversión para proteger nuestra biodiversidad”, destacó el equipo, reafirmando su compromiso con la formación ecológica desde edades tempranas.
La actividad no solo fortaleció el vínculo entre ciencia y comunidad, sino que también promovió valores como el respeto por la vida, la observación crítica y el sentido de pertenencia territorial. La escuela abrió sus puertas con entusiasmo, demostrando que el trabajo conjunto entre instituciones educativas y organizaciones ambientales puede generar impactos duraderos.
🔭 Mirar el cielo para cuidar la tierra La jornada concluyó con mensajes de agradecimiento y motivación para seguir promoviendo espacios de encuentro entre la infancia y la naturaleza. “Sus preguntas y ganas de aprender nos confirman que vamos por buen camino”, expresaron los facilitadores, convencidos de que cada actividad es un paso hacia un Yaracuy más verde, consciente y comprometido con su entorno.



