Tras dos décadas sin pisar territorio Yaracuyano, el Festival Internacional de la Oralidad volvió a convertir a la entidad en el epicentro de la palabra hablada y las artes escénicas.

La edición número 33 del evento, inaugurada el pasado domingo 25 de octubre en el Teatro Juares de Barquisimeto, desplegó su programación en la región con dos destacadas funciones en el Hogar Hispano de Yaracuy.

El festival, consolidado a lo largo de más de tres décadas como una referencia cultural de carácter regional, nacional e internacional, reúne a cuenteros populares, autóctonos y narradores orales escénicos.

Miguel Grateron Morón, representante de la Fundación ExpresArte, detalló que la estancia del festival en el estado contempló dos funciones especiales, la primera efectuada el pasado 27 de octubre y la segunda el 31 de octubre, esta última jornada contó con la particularidad de estar dedicada a 20 niños de la Fundación Ángeles del Yurubí.

«En esta función especial se presentaron Norma Guatarama, de Caracas, junto a Omar Galbiati y la agrupación Cuentos y Títeres del Sombrero Los Amigos del Río, provenientes de Argentina, los artistas adaptaron sus puestas en escena para atender a niños con diversos niveles cognitivos», precisó Graterol Morón.

Por su parte, Karina Tamayo, integrante de la Unión de Narradores Orales Escénicos de Venezuela (UNO/ES) y participante de la gala del 27 de octubre, resaltó el impacto organizativo de la agrupación larense UNO/ES en la promoción del arte de la cuentería.

«Nuestro compromiso actual es continuar generando propuestas en narración oral escénica a partir de nuevos formatos y de la integración de las distintas artes escénicas, buscamos enriquecer los montajes y fortalecer la interacción directa con el público», afirmó Tamayo.

Bajo el lema «Palabras, Música y Latidos», esta 33ª edición ininterrumpida contempla más de 60 presentaciones en diversas ciudades del país hasta el próximo 6 de noviembre, la programación abarca espacios comunitarios e institucionales dirigidos a espectadores de todas las edades, reafirmando al festival como un regalo para los amantes del arte de la palabra.





