Compartir

El estado Yaracuy vivió este sábado una jornada histórica marcada por el cese de una larga espera.

Tras cientos de días de injusta ausencia, la entidad volvió a recibir a dos de sus figuras más emblemáticas: Dignora Hernández y Luis Camacaro, quienes finalmente regresaron a sus hogares para reencontrarse con su tierra y sus raíces.

Para Dignora Hernández, la cuenta regresiva de 690 días llegó a su fin al hacerse efectiva su salida del centro de reclusión El Helicoide, en Caracas. Atrás quedó el periodo de confinamiento en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), para dar paso al aire fresco de su natal Guama.

El regreso de Dignora representa una transformación simbólica de gran impacto: aquel desgarrador grito de «auxilio» que recorrió el país durante su aprehensión, se transformó este sábado en un clamor de libertad.

En el municipio Sucre, el recibimiento trascendió lo protocolar; fue un encuentro de almas donde familiares y amigos, entre lágrimas y sonrisas, le devolvieron el calor del hogar que le fue arrebatado durante casi dos años.

Simultáneamente, la ciudad de San Felipe se movilizó para escoltar el regreso de Luis Camacaro.

Tras 753 días de cautiverio, el líder oriundo de Vijagual (municipio Independencia) y uno de los primeros dirigentes detenidos en el contexto preelectoral, fue recibido por una caravana de más de 60 vehículos.

El momento de mayor carga emotiva ocurrió en su casa materna. Allí, el coordinador regional de Vente Venezuela se fundió en el abrazo más esperado: el de su madre. Fue un gesto silencioso que resumió, en apenas segundos, el dolor y la resistencia de dos años de separación.

Tras el reencuentro familiar, Camacaro se dirigió a sus compañeros de lucha y dirigentes de los 14 municipios, reafirmando su inquebrantable compromiso con el rescate de la democracia.

«Desde ya nos verán en la calle; en los próximos escenarios electorales vamos a garantizar el triunfo en todas las alcaldías y gobernaciones», afirmó con determinación ante los presentes.

Más allá de las siglas y las posturas políticas, este 14 de febrero quedará grabado en la memoria regional como el día en que la justicia comenzó a sanar las heridas de dos familias Yaracuyanas.

El regreso de Dignora Hernández y Luis Camacaro no solo cierra un ciclo de confinamiento, sino que renuevan la esperanza de una sociedad que celebra el valor de la Libertad y la integridad humana.

Categorías:Regionales

Ricardo Tarazona

Periodista Yaracuyano (CNP 23.365), egresado de la Universidad Bolivariana de Venezuela. Locutor profesional (57.915) egresado de la Pontificia Universidad Católica Santa Rosa. Especialista en Derechos Humanos, egresado de la Universidad Nacional Abierta, se especializa en la fuente de comunidad.